Cuidar del cuerpo o cualquier lesión no es un procedimiento doloroso con ayuda de la traumatologia

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Tenía diez años cuando ingrese a una sala de traumatologia en ese momento no sabía qué era lo que me iban a hacer en aquél lugar, lo único de lo que era consiente era que mi rodilla izquierda dolía de tal forma que mis lágrimas no paraban de caer y cuando vi mi pierna izquierda me di cuenta que algo no estaba bien, hacía menos de 15 minutos me encontraba jugando en un parque con mis patines, andaba a toda velocidad que me aventure a subir en un pequeño desnivel para probar si ya era capaz de comenzar con los obstáculos.

La verdad fue que no resulto del todo bien, puesto que la fuerza en mis piernas aún no eran suficientes para poder soportar el descenso a consecuencia caí estrepitosamente donde mi pierna izquierda recibió gran parte del impacto y de mi peso, lo único que recuerdo fue que sentí un gran dolor y un indiscutible crujido por parte de mi rodilla izquierda. En menos de un minuto mi padre que estaba vigilándome corrió para ayudarme sin embargo la protección que yo llevaba no había sido suficiente pues cuando mi papá retiro la rodillera mi rodilla se encontraba en una posición bastante anormal a lo cual me alarme y comencé a gritar. Posterior a eso acudimos a un hospital donde me canalizaron de manera inmediata al área de traumatologia.

Lo primero que preguntaron fue qué había ocasionado la lesión a lo que mi padre contesto ya que yo no paraba de llorar, después de eso lo que hicieron conmigo fue lo siguiente:

Diagnóstico

  • Revisaron mi rodilla de manera cuidadosa para poder ver el impacto que había sufrido.

  • Pidieron que me realizaran una tomografía para que poder ver el grado de lesión ya que de manera preliminar podrían decir que me había roto la rodilla a lo cual me pregunté si aquello me dolería.

  • Me dieron un analgésico que haría que el dolor de rodilla se fuera de mi cuerpo.

  • Al ingresar a radiografía me hicieron una especie de fotografía, no comprendía cómo algo así podría ayudar a diagnosticar lo que yo tenía.

  • Cuando el doctor tuvo los resultados confirmo que me había lastimado la rodilla, sin embargo no requería de alguna cirugía.

Plan de acción.

  • Procedieron a acomodar mi rodilla, lo cual puedo decir que fue doloroso.

  • Me enyesaron la pierna y me proporcionaron unas muletas.

  • ME especificaron los cuidados que debía tener:

    • No apoyar mi pie izquierdo.

    • No realizar ningún movimiento brusco.

    • Cuidar que el yeso no tuviera contacto directo con el agua.

    • Cualquier signo de dolor debía acudir inmediatamente al área de traumatologia.

No recuerdo exactamente cuánto tiempo duré en ese estado, solo puedo decir que mis padres cuidaron de mí en todo momento pero oía decir constantemente la calidad y profesionalismo con la cual el doctor que me había atendido y que su nivel de experiencia era tal que nunca habían conocido a un traumatólogo que pudiera diagnosticar y conducirse de manera elocuente. A mí me causaba un poco de curiosidad saber qué era lo que un traumatólogo hacía así que me dedique a buscar cuales eran sus funciones a lo cual encontré que era una persona que se dedicaba a cuidar de aquellas personas que tenían alguna lesión en su cuerpo, lo cual en mi caso era la condición perfecta para haber acudido a un lugar así.

Cuando el lapso de tener el yeso se terminó, acudí de nueva cuenta al hospital para que me realizaran un chequeo de la rodilla, el doctor que me atendió en un principio fue quien de nueva cuenta volvió a atenderme, puedo decir que mi fascinación llego a cierto grado de comprender que la tarea que él realizaba requería de muchos conocimientos y de habilidades puesto que en mi caso mi rodilla era una lesión que no implicaba tanta sangre, pero si existían casos donde ésta estaba implicada, me preguntaba cuáles serían los peores casos bajo los cuales un traumatólogo podía enfrentarse.

El tiempo de rehabilitación fue tan largo como la misma convalecencia pues es el especialista me dio una serie de instrucciones que debía llevar a cabo para que mi rodilla de forma gradual volviera a tener movilidad, a esas alturas sabía que otra de las funciones de la traumatologia era poder dar un plan de rehabilitación después de una lesión. Puedo decir que después de esa experiencia tengo respeto a aquellas personas que se encargan de cuidar de personas que por alguna razón han tenido que recurrir a un traumatólogo y que hoy años después mi rodilla funciona a la perfección. De no haber contado con la ayuda de aquél doctor quizá mi rodilla no estaría en las mejores condiciones.

El caso ficticio que el día de hoy plasmamos es una de varias actividades bajo las cuales niños o adultos pueden enfrentarse, el objetivo que tú lo leyeras es para que puedas tener una idea generalizada de lo que es capaz de hacer el traumatologia si bien cada doctor especializado en esta disciplina tiene sus formas, herramientas y técnicas a emplear, cada uno busca lograr la recuperación de sus clientes mediante un proceso donde la persona tenga plena seguridad del lugar donde se encuentra así como de los procedimiento que estará llevando a cabo para lograr la recuperación de sus pacientes.

El doctor Alejandro Dabaghi Richerand es un doctor que se ha preocupado por crear un ambiente de salud sano para cualquiera de sus pacientes, mediante sus técnicas y conocimientos ha brindado apoyar a cada persona que ha acudido por sus servicios, te invitamos a que tú de igual manera y si lo requieres acudas a él para poder encontrar la solución a tu problema, te aseguramos que será la mejor opción que puedes tener.

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