El futuro de los tratamientos de la escoliosis idiopática

La llamada escoliosis idiopática es la forma más común y, por lo general, afecta a niños de al menos 10 años de edad, el término idiopático significa “ocurrir sin causa conocida”. Este problema afecta al 3% de los niños de 10 a 18 años de edad, asimismo, es más común entre la población femenina que entre los hombres. La causa específica de esta afección idiopática es desconocida, sin embargo, se cree que se trata de un trastorno genético.

En esta publicación hablaremos más sobre este tipo de padecimiento, con más precisión, explicaremos el futuro de sus tratamientos, los cuales parecen bastante prometedores. Sin más que agregar, demos inicio a este artículo que sin duda les será de utilidad.

Para los pacientes con esta afección idiopática, los padres suelen ser los primeros en notarla, aunque a veces no se descubre hasta la realización de evaluaciones con el médico, la mayoría de los pacientes no presentan muchos síntomas, aunque en algunos casos las curvas grandes pueden causar una deformidad notable, por ejemplo una giba costal, o provocar dolor, en situaciones severas, la curva puede incluso afectar las funciones cardíacas o pulmonares.

Los síntomas de este problema varían según la gravedad de la curva, algunos pacientes primero notan que su ropa ya no se ajusta correctamente, y aunque en la mayoría no se presentan síntomas, las curvas de mayores dimensiones pueden causar deformidades notorias. Muchos niños pueden ocultar esta deformación especialmente con el uso de ropa suelta o prendas gruesas para climas fríos, sin embargo es preferible que se solucione a que se esconda diariamente; asimismo, es menester mencionar que, tiende a ser hereditaria, por lo que si usted u otros parientes presentan esta afección, deben de inspeccionar la espalda de sus hijos.

Ahora bien, la escoliosis puede revelarse de muchas maneras: los hombros pueden no estar nivelados y presentarse con un lado más elevado que el otro; los afectados suelen inclinarse hacia la derecha, o  la izquierda, o tener dificultades para mantenerse perfectamente erguidos; la parte posterior puede notarse diferente, por ejemplo, un omóplato puede resultar más prominente en la espalda o puede notarse alguna costilla; si al inclinarse hacia adelante en la cintura, un lado de la espalda se aprecia más alto que el otro; los lados de la parte baja de la espalda pueden tener pliegues desiguales en la piel; las caderas pueden ser desiguales donde la ropa interior o la línea de las pantalón siempre aparece torcida; una discrepancia en la longitud de las piernas donde una siempre es más larga; un patrón anormal al andar.

Los tratamientos de esta dificultad idiopática, en particular aquellos más conservadores, han sido sin duda controvertidos. Ciertamente ha sido difícil determinar qué pacientes podrían progresar, y quiénes podrían beneficiarse de dichos tratamientos conservadores (fisioterapia, aparatos ortopédicos, etcétera) o requerir cirugía, por fortuna, las pruebas genéticas pronto estarán disponibles, las cuales ayudarán a responder algunas de las preguntas más comunes en torno a este problema.

En un análisis de 51 marcadores de ADN asociados con la  escoliosis se permitió la determinación de tres grupos específicos de pacientes: sin riesgo de progresión, riesgo moderado y aquellos que progresarán a 45 grados o más y que probablemente requerirán cirugía. Cuando esta prueba esté disponible, es posible que cambie todo el paradigma del tratamiento de dicho malestar, aquellos que no requerirán tratamiento deberán someterse a un seguimiento periódico para su confirmación.

Por otra parte, los que están en el medio requerirán una evaluación periódica y podrán beneficiarse con métodos conservadores de tratamiento, por ejemplo, terapia física y aparatos ortopédicos, en cambio, quienes entren en la categoría de alto riesgo para la progresión de la curva, deberán realizarse una intervención quirúrgica previa que involucre técnicas sin fusión, esto hará que la aplicación de las técnicas de modulación del crecimiento, como el engrapado del cuerpo vertebral, sean más aplicables.

Asimismo, será sumamente efectivo para controlar la progresión de la curva hasta la madurez esquelética, en cuyo momento las grapas podrían eliminarse o incluso dejarse en su lugar. Como consecuencia, la movilidad espinal no se verá afectada, y se habrá evitado la progresión de la curva.

Mediante un mayor refinamiento de las pruebas genéticas, es posible identificar a los pacientes que se beneficiarán con la terapia física y los aparatos ortopédicos, con el fin de que estos tratamientos conservadores puedan comenzarse en la etapa más temprana posible para maximizar su efectividad, por lo que se trata de grandes noticias para el mundo de la ortopedia ya que cambiará la manera en que es vista y atendida esta afección idiopática.

Sin duda, las pruebas genéticas serán uno de los principales avances en las últimas décadas, asimismo, este tipo de prueba podrá estar disponible comercialmente dentro de los próximos años, con lo que dará lugar a mayores oportunidades para las relaciones de cooperación entre las clínicas de atención ortopédica, y las sociedades de investigación de la  escoliosis, además se impulsará el desarrollo de nuevos criterios relativos a la gestión del problema y también se les dará a los pacientes la oportunidad de recibir una evaluación más científica de sus resultados en las diversas formas de tratamiento.

Sin duda, la tecnología para crear un mundo libre de llaves y de intervenciones de fusión en lo relativo al tratamiento de este problema ya es una realidad, solo se necesita conectar los puntos y vincular las tecnologías existentes en un programa de tratamiento dirigido por pruebas genéticas, en lugar de recurrir al convencional ángulo de Cobb.

Con lo dicho se tendrán algunas consideraciones sobre el porvenir de los tratamientos de esta afección idiopática, los cuales serán de sumo beneficios tanto para los médicos como para quienes tienen que lidiar día a día con este malestar. Esperamos que este artículo les haya sido útil además de ameno, estimados lectores, por ahora nos corresponde darlo por terminado, no sin haberles antes invitado a que se comuniquen con el Dr. Alejandro Dabaghi Richerand, o contacten con él a través de este sitio web si están interesados en recibir los técnicas más actuales para tratar la escoliosis. Años de experiencia respaldan su labor médica. ¡Gracias por su visita!

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