Fracturas en la tercera edad, consulta frecuente en Traumatología y Ortopedia

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De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, anualmente fallecen más de 400 mil personas a causa de lesiones por caídas, siendo los adultos mayores de 65 años quienes sufren más casos de caídas. Cada año se producen más de 37 millones de caídas, cuyas lesiones pueden ser causantes de la pérdida gradual de la movilidad y la agilidad al caminar, requiriendo hospitalizaciones y tratamientos durante toda la vida a causa de una fractura, la cual debe ser tratada por un Especialista Traumatólogo para asegurarse de que la persona afectada reciba el tratamiento adecuado.

De acuerdo con la OMS, la edad avanzada es un factor de riesgo de las caídas, y a mayor edad, aumentan los riesgos de lesiones graves o de fallecimiento, siendo más comunes los traumatismos craneoencefálicos, las fracturas de cadera y los hematomas; el adulto mayor tiene más riesgo de caerse debido a los trastornos cognitivos, físicos y sensoriales asociados con el envejecimiento, ya que es más común que una persona mayor que usa lentes o aparatos auditivos pierda el equilibrio al caminar, siendo estadísticamente más frecuente las caídas en mujeres mayores de 65 años.

Además de las caídas, las fracturas también son más frecuentes en las mujeres mayores, ya que los cambios hormonales debido al descenso en la producción de hormonas femeninas -que sucede alrededor de los 50 años de edad- debilitan a los huesos e incrementa el progreso de la osteoporosis, lo que puede provocar que el más leve traumatismo (que a una persona sana no le dejaría más molestia que moretones, inflamación o dolor) sea causa de una fractura de gran complejidad.

La calidad y densidad de los huesos se va deteriorando con el paso del tiempo, especialmente si el adulto no se alimenta adecuadamente ni realiza actividades físicas, por lo que los huesos se van volviendo cada vez menos resistentes, más porosos y con mayor probabilidad de romperse. Lo más grave del asunto es que el 60% de las personas que padece de una fractura en la tercera edad tienen mayores probabilidades de sufrir de algún tipo de limitación física, que les dificulte o impida realizar sus actividades cotidianas a largo plazo, por lo que pueden quedar incapacitados para el trabajo.

De acuerdo con estudios realizados por el Hospital General del Estado de Sonora, el 40% de los pacientes que ingresan al hospital para ser atendidos por un Especialista Traumatólogo, presentan fracturas de cadera, pero también otras lesiones de columna; por esta razón a las fracturas se les debe considerar como una emergencia, especialmente en la tercera edad, ya que dejar pasar tiempo solo empeora las condiciones de salud de las personas. Una fractura de columna suele provocar el dolor y deformidad de la espalda, así como daños a la columna que se reflejen en la pérdida de estatura.

La atención oportuna y el uso de sistemas de osteosíntesis y las prótesis permiten al paciente mejorar su salud y contar con alternativas para volver a integrarse poco a poco a su vida normal, retomando sus actividades cotidianas en la medida de lo posible, ya que muchos requieren de la ayuda de un bastón o de una andadera para conservar el equilibrio y no perder del todo el movimiento. Una fractura puede darse incluso mientras el adulto mayor camina o en el momento menos esperado, como al levantarse de la cama, siendo la fractura la que provoca la caída y no la caída la causa de la fractura al golpearse en el suelo o con algún objeto; esto se debe al daño por la osteoporosis, lo que causa que desde antes de que la persona caiga al suelo, ya se encuentre fracturada.

Si bien la fractura de cadera es la más conocida y la más temida por los adultos mayores, la fractura de muñeca es la más frecuente, ya que puede darse por procesos de baja o de mediana energía, y puede dejar secuelas a largo plazo, como el dolor residual y la pérdida de la movilidad. Por su parte, las fracturas de columna y fractura son sitios frecuentes donde se dan a causa de ramificaciones tumorales o metástasis, y muchos pacientes descubre esta condición porque presentan dolor lumbar a causa de cáncer de próstata o cervicouterino.

Cuando se presenta una fractura, el Especialista Traumatólogo además de dar atención a la parte del cuerpo afectada, realiza exámenes físicos, rayos X y análisis clínicos para conocer los antecedentes del paciente, detectar fracturas previas, infecciones, tumores y enfermedades crónico-degenerativas que se encuentre implicadas en la fractura y que puedan dificultar el proceso de sanación.

Para prevenir las fracturas en la tercera edad se recomienda:

  • Llevar una dieta balanceada, rica en calcio y hierro natural.
  • Realizar ejercicio moderado pero constante, en caso necesario, debe ser vigilado por el médico.
  • Acudir al médico al menos una vez al año para el control del metabolismo óseo por medio de densitometrías óseas, rayos X y la prescripción de suplementos de calcio y/o medicamentos en caso de ser necesario.
  • Uso de calzado adecuado, con suelas antiderrapantes para prevenir resbalones en pisos lisos.
  • Colocar antiderrapantes y pasamanos en el baño y las escaleras.
  • Evitar el consumo de tabaco.

En caso de padecer osteoporosis, es indispensable apegarse al tratamiento médico y la dieta recomendada, así como realizarse los chequeos necesarios para medir el grado de descalcificación ósea, que va aumentando con la edad. Es importante saber que la mayoría de los accidentes se producen en las casas, en las escaleras, la cocina y el baño así como en lugares con mala iluminación, por lo que se recomienda tomar las medidas de prevención necesarias. Prevenir y tratar las fracturas es tarea del Especialista Traumatólogo, si buscas al mejor especialista, en Orthodaba lo encontrarás para prevenir el avance del daño óseo. ¡Contáctanos!

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