Fracturas osteoporóticas e intervención de un ortopedista df en su tratamiento

La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la disminución de la masa ósea, lo que ocasiona que los huesos se vuelvan frágiles y sean más vulnerables a sufrir una fractura. A pesar de que cualquier persona puede desarrollar este padecimiento, se presenta con mayor frecuencia en mujeres mayores de 50 años, quienes se encuentran en alto riesgo de sufrir la rotura de un hueso, principalmente de la cadera, espina vertebral y la muñeca, las partes del cuerpo que se ven más afectadas por la pérdida de densidad ósea.

La intervención de un ortopedista DF es fundamental para la prevención y tratamiento de las fracturas que se presentan a causa de la osteoporosis, así como para el proceso de rehabilitación que se encuentra encaminado a ayudar al paciente a recuperar, desarrollar y fortalecer sus capacidades de movimiento que se han visto afectadas por la fractura y en general por los cambios en el esqueleto ocasionados por la osteoporosis. Una vez que se ha diagnosticado este padecimiento óseo es importante que se acuda periódicamente a revisión médica y que se sigan las instrucciones que el especialista determine convenientes para reducir los efectos de la osteoporosis en la calidad de vida del paciente.

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la comunidad médica en el diagnóstico de la osteoporosis es que se trata de una enfermedad silenciosa, es decir, que quien la padece por lo regular no nota ningún tipo de cambio en su cuerpo que pueda indicar su presencia. Es bastante común que quien tiene osteoporosis no sepa de la existencia de este padecimiento sino hasta que sufre una fractura aparentemente inexplicable. Como ya mencionamos, son las mujeres mayores de 50 años el grupo más vulnerable a presentar pérdida de densidad ósea, aunque cualquier adulto mayor se encuentra en riesgo, las personas que son de talla pequeña y muy delgadas, quienes tienen antecedentes de osteoporosis en su familia, quienes consumen determinados medicamentos y las personas de raza asiática o blanca. Si se pertenece al grupo de riesgo se recomienda visitar a un médico quien se encargue de realizar un examen de densidad mineral ósea.

El examen de densidad ósea se puede aplicar por dos métodos, ambos diseñados para la medición de la cantidad de calcio y otros minerales presentes en los huesos. De estos métodos, la radioabsorciometría de doble energía, también conocido como DEXA por sus siglas en inglés, es el más común y preciso, y consiste en realizar radiografías en la parte del tórax, en el caso de la DEXA central, o bien, en la muñeca, la pierna, el talón o los dedos de la mano, en el caso de la DEXA periférica. Si los resultados arrojan que el paciente tiene una baja densidad ósea el médico le indicará algunas medidas que pueden ayudar en el tratamiento de la enfermedad y la prevención de lesiones, pues si se sufre alguna caída o golpe, aunque sean muy ligeros, por el debilitamiento de los huesos, es altamente probable que se sufra de una fractura.

El riesgo de sufrir fracturas osteoporóticas es aún mayor en personas de avanzada edad y se pueden presentar después de un traumatismo moderado o incluso de forma espontánea. Las fracturas, además de ocasionar un dolor intenso, representan la pérdida de movilidad del área del cuerpo afectada lo que tiene repercusiones en la vida cotidiana del paciente e implicaciones psicológicas que reducen su calidad de vida. La prevención de este tipo de lesiones es primordial en cualquier momento de la vida pero cobra especial relevancia cuando se padece de osteoporosis porque la capacidad del cuerpo para recuperarse se ve reducida y puede tener complicaciones. En cualquier caso es necesario acudir de inmediato con ortopedista DF que se encargue de diagnosticar y tratar la fractura.

Son tres los tipos de fractura que más comúnmente presentan las personas que padecen de osteoporosis: la fractura de muñeca, la fractura del cuello del fémur y la fractura de la columna vertebral. La fractura de la muñeca, llamada también fractura de radio, por lo regular es el resultado de un traumatismo ocasionado en el intento por evitar golpearse el rostro durante una caída. Las mujeres son el grupo más afectado por este tipo de fractura y puede ocasionar una discapacidad temporal para realizar tareas cotidianas, de ello que su tratamiento inmediato sea indispensable.

La fractura del cuello del fémur también es bastante común y representa un gran riesgo de complicaciones e incluso riesgo de muerte del paciente a causa de estas complicaciones. Toda persona que sufra la fractura del cuello del fémur debe hospitalizarse para su tratamiento que incluye una inmovilización indefinida y por tanto, la pérdida de autonomía por incapacidad de movimiento ya sea de manera temporal o definitiva. Según los avances de la recuperación las personas que sufren este tipo de fracturas pueden requerir un tratamiento en un centro especializado en atención geriátrica.          Finalmente, el tercer tipo de fractura más común es la de columna vertebral.

Estas fracturas por lo regular se producen a raíz de un esfuerzo moderado al levantar cargas pesadas, aunque también pueden producirse de manera espontánea. Uno de los mayores riesgos de estas fracturas es que en muchos casos no ocasiona ningún tipo de dolor, por lo que su diagnóstico y tratamiento no se realiza de manera oportuna para evitar complicaciones. Afortunadamente existen algunos signos que pueden hacer notoria la presencia de una fractura en la columna vertebral, como dolor de espalda, problemas para mantener una postura recta y la disminución de la altura del paciente. Si se ha presentado alguna fractura o se sospecha de alguna se debe contactar de inmediato al servicio médico para que un ortopedista DF se haga cargo del diagnóstico y tratamiento para la recuperación del paciente y evitar complicaciones que puedan afectar su calidad de vida.

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