Fracturas Supracondíleas del Codo en Niños: Papel del especialista en Ortopedia Pediátrica

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Las fracturas supracondíleas del codo en los niños son una de las fracturas más comunes por las cuales se acude con el especialista en Ortopedia Pediátrica. Comprende aproximadamente el 3% de todas las fracturas pediátricas, motivo por el cual el médico que atiende niños debe de estar familiarizado con su atención, así como los cambios y tendencias actuales en su tratamiento para garantizar el mejor resultado posible al niño que sufre de este problema.

Como ya se ha mencionado en entradas anteriores el comportamiento de los huesos de los niños es diferente al de los adultos, ya que estos tienen una mayor elasticidad, capacidad de absorción de energía y de acuerdo al sitio en el que ocurren, a remodelar y corregir con el crecimiento angulaciones y alteraciones rotacionales.

Las fracturas supracondíleas del codo ocurren de manera más frecuente entre los 5 y 7 años, prácticamente con la misma frecuencia en niños y niñas, y habitualmente se ve afectado el lado no dominante de la extremidad superior. El mecanismo más frecuente por el cual se fractura el codo es una caída con el codo en extensión, lo cual hace un mecanismo de “palanca” con la articulación del codo dando como resultado una fractura que habitualmente se angula de forma posterior.

Los pacientes que sufren esta lesión se presentan ya sea al consultorio o servicio de urgencias traídos por los familiares con dolor intenso en el codo, aumento de volumen, limitación importante de la flexión-extensión, así como cierto grado de deformidad, lo cual es particularmente relevante cuando hay desplazamiento de la fractura.  Debido a la naturaleza del traumatismo es necesario valorar no únicamente el codo, sino toda la extremidad superior ya que en ocasiones puede haber fracturas múltiples, siendo el sitio más frecuentemente asociado a esta lesión las fracturas de muñeca del mismo lado.

Al momento de valorar al paciente es importante considerar su estado neurovascular, particularmente en este tipo de fracturas ya que hay una estrecha relación con las estructuras nerviosas y vasculares del codo que pueden resultar lastimadas por cambios en su posición por el desplazamiento del hueso o por lesiones directas al momento del trauma. En ocasiones los niños en un estado de dolor y estrés ponen para el especialista en Ortopedia Pediátrica un reto en la evaluación neurovascular, por lo cual en caso de falta de cooperación e imposibilidad de obtener una adecuada evaluación es importante mencionar a los padres la frecuencia de este tipo de lesiones hasta en un 12% de los casos.

Contar con una evaluación neurológica y vascular previa a la lesión es de vital importancia ya que no únicamente estas pueden ocurrir al momento del traumatismo, sino también al momento de la manipulación, fijación de la fractura o como consecuencia de la importante inflamación secundaria al traumatismo, por lo cual contar con una evaluación basal que pueda ser comparativa durante el transcurso de la evolución del paciente es fundamental.

El estudio que se requiere para la evaluación de una lesión de codo son radiografías de buena calidad, ya que estas permiten de manera muy confiable evidenciar una fractura, grado de desplazamiento/rotación, y extensión a la articulación, elementos necesarios para determinar el tratamiento más adecuado. Como ya se ha mencionado anteriormente y debido a la falta de osificación de todas las estructuras del codo, en caso de duda es importante realizar proyecciones radiográficas adicionales y en caso de ser necesario comparativas del codo sano.

Habitualmente no se requieren estudios adicionales de mayor sofisticación ya que las radiografías aportan datos muy confiables en cuanto a la morfología y presencia de una fractura del codo en un niño de las edades ya antes mencionadas, sin embargo, en niños más pequeños en donde todavía no hay presencia de núcleos de osificación se puede recurrir a modalidades de imagen diferentes como el ultrasonido.

El manejo de estas fracturas está determinado por el grado de desplazamiento y angulación. El húmero distal en los niños únicamente aporta el 15% del crecimiento del húmero, por lo cual tiene poco potencial de remodelación, motivo por el que son aceptados desplazamientos mínimos para evitar alteraciones futuras en el movimiento y morfología del codo.

En los casos de desplazamiento de las fracturas supracondíleas del codo se prefiere realizar una manipulación para alinear los fragmentos de hueso a su posición anatómica y en esta posición colocar 2 o 3 clavillos para sujetar los fragmentos durante 4-6 semanas, tiempo necesario para que el hueso de un niño forme un callo óseo lo suficientemente fuerte evitando un desplazamiento posterior. El momento ideal para realizar este procedimiento es durante las primeras 24 hrs ya que en la medida que pasa el tiempo el codo se edematiza y puede haber con esto un mayor índice de complicaciones neurológicas y vasculares asociadas a la inflamación propia de la fractura (síndrome compartimental).

Las complicaciones de esta fractura incluso bajo un panorama ideal de tratamiento existen, por lo cual el especialista en Ortopedia Pediátrica tiene que estar familiarizado con estas y tener las herramientas diagnósticas y habilidades para la resolución de las mismas. Dentro de las complicaciones más frecuentes están la migración del material de osteosíntesis, infecciones, complicaciones vasculares y neurológicas, deformidades angulares a mayor edad y alteraciones relacionadas a la restricción de la movilidad.

Como conclusión es importante destacar la alta frecuencia de esta fractura en la edad pediátrica, así como su potencial de complicaciones incluso con un tratamiento adecuado, por lo cual es fundamental que al momento de evaluar un niño con esta lesión se tengan las herramientas diagnósticas y habilidades terapéuticas para el tratamiento de esta fractura.

Reconocer las posibles complicaciones de forma temprana permite hacer correcciones y lograr una adecuada evolución y resultado a la edad adulta. En caso de que ocurra una lesión del codo en un niño es importante que este sea atendido por un especialista en Ortopedia Pediátrica, ya que este es el indicado para realizar el diagnóstico y dar el mejor tratamiento de acuerdo a las características de la fractura y edad del paciente.

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