La importancia de traumatología y ortopedia

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Si conoces a algún médico, seguramente estarás acostumbrado a escuchar todo sobre la importancia de su área en la medicina. Aunque algunos departamentos sin duda alguna son más demandados que otros, debemos estar conscientes de que cada uno tiene su vital importancia en nuestras vidas porque no sabemos cuándo podemos necesitar de sus aplicaciones. Por ello, en esta ocasión queremos platicarte sobre traumatología y ortopedia. Probablemente pienses que como no sufres de ningún tipo de enfermedad actualmente, y que como incluso eres de las personas que rara vez padece de dolor, lesión o enfermedad, no tienes por qué someterte a exámenes médicos fastidiosos.

Allí es donde la mayoría de las personas cometen el error de omitir o minimizar la importancia de la prevención en la salud. Los médicos, enfermeras, cirujanos, especialistas en la salud, a pesar de entregar su vida a esta vocación, no son magos. La mayoría de ellos tiene la habilidad y capacidad de casi realizar milagros y devolver la felicidad a las personas, pero son las personas las que deben iniciar el proceso. ¿A qué nos referimos? A que muchas enfermedades y accidentes se podrían evitar, disminuir o ralentizar en su avance, si tan sólo los pacientes acudieran a las clínicas al momento en que sintieran o notaran anormalidades, síntomas, diferencias en su cuerpo.

Un examen general de revisión o chequeo cada cierto tiempo puede llegar a salvar tu vida. Por eso, no omitas este pequeño paso en el mantenimiento de tu salud. Por ejemplo, digamos que alguna enfermedad degenerativa de tu sistema óseo inicia su ataque maligno en ti. Primero comienzas a sentir fiebre, pero ésta no brota como regularmente sucede, sino que la sientes dentro de tu cuerpo, en los huesos, en cada articulación. Duele, por supuesto, porque es un fuego que se encuentra atrapado entre los cartílagos y los músculos. Apenas puedes moverte. Sucede así de cuando en cuando. Pero como al siguiente día del dolor, ya te sientes mejor, no acudes con un experto.

Vaya, ni siquiera se te ocurre comentarlo a tu médico de cabecera cuando asistes por una breve gripa. Claro, como no se mantiene allí en tu cuerpo durante toda la semana y no contagia a nadie, piensas que sólo es cansancio o que lo has imaginado una vez más. El próximo síntoma que aparece es la debilidad en tu sistema musculoesquelético. Ya no tienes la misma fuerza con la que contabas cuando eras más joven, unos diez años atrás. Pero te preguntas constantemente si a todos tus contemporáneos les sucede lo mismo. La fatiga de caminar por horas no afecta tus pulmones para nada, sino tus rodillas. Incluso tus pies. Sientes que cada pequeño hueso de la planta del pie está a punto de romperse.

Y después, sí, se rompe. Pero no el pie, sino el brazo, cuando de la nada, resbalas debido a un charco. Apenas tocó el suelo tu cuerpo, pero el brazo ya se encuentra roto. Tu médico familiar te dice que quizá estás padeciendo osteoporosis y te recomienda tomar calcio… Pero los síntomas avanzan aún más, hasta el grado de que ya no caminas derecho, sino encorvado, o hasta no poder mantenerte en una misma posición por más de algunos minutos. ¿Crees que eso es normal? ¡Por supuesto que no! Nada de ello es normal. Incluso para los adultos de la tercera edad, el padecer dolores constantes en los huesos durante años y más años, no es normal.

Ya cuando decides acercarte a los especialistas en traumatología y ortopedia es demasiado tarde. ¡Si tan sólo hubieses acudido antes…! El diagnóstico es infalible. En efecto, una enfermedad degenerativa, probablemente genética, no derivada de ninguna situación en particular, tal vez hasta poco explorada en la actualidad (nueva), está presente en ti. Y el escenario es mucho más negativo que positivo: tal vez en un par de años tengas que moverte con precaución y sólo en silla de ruedas. Sí, estamos poniendo un caso extremo, sumamente negativo como ejemplo. Pero es sólo para hacer mayor énfasis en la importancia de la prevención y asistencia a especialidades médicas.

No se trata de un simple resfriado. ¿Por qué acudir a citas con doctores cuando ya es demasiado tarde? Un médico general puede dirigirte directamente con el área de expertise que necesitas, aunque no lo creas. Traumatología y ortopedia no es sólo para tratar accidentes. En realidad, se dan soluciones a muchas más enfermedades que debido al paso de los años, los genes o malas prácticas durante mucho tiempo, pueden afectar tu cuerpo y tu vida.

Es una de las áreas de la medicina que más intervenciones quirúrgicas tiene, justamente por dos razones: la necesidad de corregir con rapidez el sistema fundamental que sostiene tu ser total, y la poca medicina que en efecto, corrige los problemas. Es decir que no puedes esperar a que cualquier padecimiento afectando tu sistema musculoesquelético se agrave más, y tampoco existen medicinas que, al contrario de otras especialidades, puedan directamente solucionar estos problemas (la mayoría de ellos disminuyen el dolor, solamente).

Por eso te invitamos a que la próxima vez que sientas alguna irregularidad con tus huesos, articulaciones, o que te lesiones directamente estas partes del cuerpo, no dejes pasar tiempo. Son afectaciones que por lo regular dejan reminiscencias que pueden empeorar tu salud al paso de los años. Acude con nosotros a nuestra clínica de especialidad en traumatología y ortopedia, para que podamos iniciar un tratamiento exitoso.

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