Lesiones en danza parte 2

En Blog

En la primera parte de este artículo hablamos de las principales lesiones que afectan a los bailarines de danza clásica y de las causas más comunes que las originan, como sobrecarga, sobreesfuerzos, traumatismos, falta de fuerza muscular, hiperextensiones en las piernas, mala técnica, ejecución  en superficies inadecuadas y utilizar calzado en mal estado.

En esta ocasión presentaremos algunas recomendaciones para la prevención de lesiones que si no son tratadas oportunamente por un especialista en ortopedia y traumatología, pueden agravarse y necesitar la aplicación de métodos invasivos o bien, volverse padecimientos crónicos.

Uno de los factores que influye en que un bailarín se lesione, del que no hemos hablado hasta ahora y que resulta clave para la prevención, es la falta de conocimiento sobre las capacidades y limitaciones de su cuerpo. La danza clásica es una disciplina de gran exigencia y por ello las escuelas dedicadas a la formación de bailarines tienen procesos de admisión rigurosos que les permiten identificar y seleccionar a los aspirantes cuyos cuerpos resultan aptos para la práctica dancística.

Sin embargo, durante los más de siete años de formación que se requieren para llegar a ser un profesional, se busca establecer una estandarización y por tanto los bailarines que, por ejemplo, no tienen una rotación natural de cadera, forzan sus rodillas para poder cumplir con las formas solicitadas, lo que puede derivar en una lesión que incluso imposibilite la práctica profesional de la danza.

A pesar de que se deben cumplir con tales exigencias, el conocimiento de las capacidades y limitaciones individuales del cuerpo de cada bailarín permite detectar si existe alguna característica que pueda llegar a generar problemas en el proceso de formación, y entonces diseñar un programa de entrenamiento que le permita desarrollarse sin poner en riesgo su salud.

Partiendo de este conocimiento se pueden trabajar los problemas físicos para mejorar su estado e incrementar las capacidades del ejecutante, siempre con las precauciones necesarias para evitar lesiones, ya sea por sobrecarga, esfuerzos excesivos o por traumatismos ocasionados por debilidad o alteraciones en el sistema musculoesquelético.

El calentamiento es otro factor fundamental para evitar lesiones y siempre debe incluir ejercicios especiales de acuerdo con el tipo de actividad que se va a desarrollar. El objetivo del calentamiento es preparar el cuerpo para el trabajo, sin embargo, es bastante común que los bailarines sólo hagan una rutina de estiramientos para calentar antes de clase, ensayo o función, los que no son suficientes para estimular la circulación sanguínea, lubricar articulaciones y aumentar la frecuencia cardíaca, aspectos que trabaja una buena rutina de calentamiento para activar el cuerpo.

Como acabamos de mencionar, el calentamiento depende del tipo de actividad que se vaya a desarrollar, pero en todo caso los ejercicios que lo componen se deben hacer de manera gradual y progresiva. Es indispensable que se le dedique el tiempo suficiente al calentamiento y que se le considere como una fase más del entrenamiento que en cuanto a duración y características depende de las necesidades de cada bailarín.

Por otro lado, la prevención de las lesiones relacionadas con la debilidad muscular tanto en pies como en cuádriceps consiste en fortalecer esas partes para desarrollar su fuerza, resistencia y tono muscular. Para lograrlo se requiere de un plan de entrenamiento especial que se desarrolle paralelamente al entrenamiento regular en la técnica de danza, por lo que se tienen que tomar otras pautas para evitar que se presenten problemas por sobrecarga y esfuerzo excesivo.

Lo ideal es acudir con un especialista en ortopedia y traumatología o en medicina del deporte que diseñe un programa personalizado para el fortalecimiento muscular. Lo mismo se recomienda cuando existen problemas en la espalda, pues por lo regular están asociados con falta de fuerza en los músculos abdominales, los que intervienen en dar equilibrio y estabilidad a la columna vertebral.

Las lesiones en las rodillas son las que con mayor frecuencia necesitan de tratamientos quirúrgicos, por ello es de suma importancia prevenirlas. Tanto las rodillas como los tobillos se ven afectados por el uso de zapatillas de una talla incorrecta y por sujetar con mucha fuerza las cintas, así como por errores en el uso de resina y el trabajo en superficies no adecuadas, principalmente en aquellas que son adherentes, pues al girar resulta más difícil mantener la alineación de las rodillas con el pie.

Estos riesgos se reducen utilizando calzado adecuado y practicando únicamente en superficies seguras, además de evitando el uso excesivo de resina. Errores en la colocación, forzar la rotación de los pies y otro tipo de problemas asociados con una mala ejecución de la técnica dancística ocasionan este tipo de lesiones y la manera de evitarlas es corregir los errores mediante el trabajo y fortalecimiento del cuerpo. En este punto no se debe olvidar que es fundamental conocer las capacidades y limitaciones individuales del bailarín para evitar sobreesfuerzos que pongan en riesgo su integridad física.

Ya hemos hablado del calentamiento necesario antes de cualquier clase, ensayo y función, pero una vez terminado el entrenamiento o presentación es necesario que el bailarín disminuya el ácido láctico y enfríe su cuerpo antes de retomar las actividades cotidianas y salir al exterior. Los ejercicios de estiramiento son ideales para ello y ayudan a prevenir tensión muscular y contracturas.

Las recomendaciones anteriores, de la mano de un adecuado descanso, una alimentación balanceada y suficiente hidratación, contribuyen a evitar lesiones. Es de suma importancia no descuidar el descanso, la alimentación y la hidratación, pues son factores que favorecen la recuperación y regeneración de tejido muscular para evitar lesiones ocasionadas por fatiga.

En caso de que presentes una lesión por traumatismo o alguna molestia que dificulte la ejecución de movimientos propios de la danza, acude de inmediato con un especialista en ortopedia y traumatología como el Dr. Alejandro Dabaghi Richerand. Agenda una cita desde el sitio web o llama al teléfono de emergencia, con gusto te atenderá.

Mensajes Recientes

Deja un comentario