Ortopedia DF para el tratamiento de problemas en la marcha en niños

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Una de las frases que con mayor frecuencia se escuchan en los consultorios de especialistas en ortopedia DF es “mi hijo pisa mal”, situación que causa gran preocupación a los padres, especialmente para el futuro de sus hijos, por lo que buscan una solución sino inmediata sí una a corto plazo para corregir la problemática y evitar trastornos tanto en el andar como en el crecimiento del pequeño.

Muchos padres de familia, especialmente los primerizos no reconocen los padecimientos en la marcha ni en la postura de sus pequeños debido a la falta de experiencia y de conocimiento en las posturas adecuadas y normales para la edad de los niños y bebés; la forma en la que pisan los bebés cuyas piernas no están preparadas aún para sostenerse  suele tener cierto arqueo en la postura, sin embargo cuando los niños empiezan a dar sus primeros pasos podemos observar tres tipos de variaciones en la marcha: las rotacionales en las que el niño camina con los pies apuntando hacia dentro o hacia fuera, las axiales en las que las piernas tienen forma de paréntesis con rodillas separadas y tobillos juntos, o con las rodillas juntas y tobillos separados y con la forma del pie con mayor o menor inclinación del talón. Todas estas variaciones son normales y no necesitan tratamiento ni zapatos especiales, plantillas o aparatos. Sólo en algunos casos puede estar indicado algún tipo de tratamiento ortopédico para corregir la marcha y las posturas de los pies.

Uno de los aspectos en los que se fijan los especialistas en ortopedia en la marcha de los niños es la dirección en la que apuntan los pies; un gran porcentaje de la población camina con los pies apuntando al frente o ligeramente hacia afuera, pero algunos los sacan hacia afuera de forma exagerada y muchos otros los meten más de lo normal. A esta situación se le agregan las caídas frecuentes de los niños, que son debidas más a su inmadurez motora que a la posición de los pies, sin embargo las caídas constantes incrementan la preocupación y el deseo de corregir la postura de los pies para evitar problemas futuros. Todas estas variaciones son denominadas por los especialistas en ortopedia DF como alteraciones rotacionales de la marcha, pero más que alteraciones, son variaciones de la normalidad en la marcha en las primeras etapas, que generalmente van a mejorar a medida que el niño crece, y no le van a ocasionar problemas a largo plazo.

Sin embargo, muchas veces los pies apuntan hacia adentro o hacia afuera debido a patologías rotacionales en la orientación de los pies, sin embargo el origen suele encontrarse en los huesos fémur y tibia de las piernas, que son los que presentan rotaciones sobre su propio eje; esta patología es determinada por los genes, cuando el fémur rota sobre su eje se conoce como anteversión femoral, si dicha rotación presenta un valor interno mayor se denomina anteversión femoral aumentada y se caracteriza porque los pies apuntan hacia adentro, si la rotación es externa se denomina anteversión femoral disminuida o retroversión femoral y los pies apuntan hacia afuera. Con la tibia se puede tener una torsión tibial interna o una torsión tibial externa y también condicionan la orientación del pie.

En general, los niños tienen una rotación interna del fémur y la tibia mayor que la que tendrán de adultos, por lo que con mayor frecuencia vemos niños que meten los pies al caminar, que adultos que lo hagan. Esta mayor rotación interna del fémur hace que sean capaces de sentarse en posición de flor de loto. A medida que se desarrollan tanto el fémur como la tibia, van rotando hacia afuera, y los pies van adquiriendo una postura más adecuada, situación que ocurre aproximadamente a los 10 años y cuando se trata de una situación normal, la evolución natural hará que no se requiera de ningún tratamiento.

Sin embargo hay otras patologías en los niños pequeños, que deben ser tratadas con plantillas, calzado especial o aparatos porque no van a modificarse de forma natural y sólo se va a conseguir causar mayores problemáticas a los niños. Estas son:

  • Andar de puntillas de forma persistente. Caminar con el peso apoyado en los dedos de los pies es frecuente en los pequeños que aprenden a andar, pero suele desaparecer alrededor de los tres años en la mayoría de los menores; sin embargo, los niños que persisten en esta forma de caminar deben ser revisados por un especialista en ortopedia DF, ya que puede ser un reflejo de trastornos de debilidad muscular u otros padecimientos del sistema músculo-esquelético y puede ser necesario utilizar una escayola en pies y tobillos para estirar los músculos de la pantorrilla.
  • Pie varo. Los bebés que nacen con las piernas torcidas hacia dentro, pero que no fueron diagnosticados al nacer, cuando comienzan a ponerse de pie muestran esta patología al comenzar a ponerse de pie y andar con los pies torcidos hacia dentro, tropezando constantemente por esta situación; usualmente los niños con pie varo tienen torsiones tibiales internas, que provocan que las piernas roten hacia dentro, mientras que los niños con anteversión femoral pueden tener una curvatura en la parte superior de las piernas, que es causante de la rotación hacia dentro. En estos casos los correctores ortopédicos suelen ser la solución, sin la necesidad de intervenciones quirúrgicas.
  • Piernas arqueadas. También conocidas como genu varum consisten en una curvatura de las rodillas hacia fuera, que puede asociarse al raquitismo o trastorno del crecimiento óseo provocado por la falta de vitamina D o calcio y que provoca dolor muscular, o a la enfermedad de Blount, que afecta a la tibia, provocando un crecimiento anormal en la articulación de las rodillas; el tratamiento suele ser a base de correctores ortopédicos.
  • Piernas en X. Conocida como gen valgum es una tendencia de la postura de las piernas en forma de X a causa de un cambio natural en la alineación de las piernas, lo que puede tratarse con soportes ortopédicos, férulas o tabillas, pero también con intervenciones quirúrgicas en casos necesarios.

Si sospechas que tu pequeño padece de alteraciones en su andar, no dudes en traerlo con los especialistas en ortopedia DF de Orthodaba, donde le haremos una revisión exhaustiva y le proporcionaremos un tratamiento oportuno para que su calidad de vida, su andar y sus actividades deportivas y lúdicas sean tan normales como las de cualquier otro pequeño.

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