ortopedista pediatraLa ortopedia pediátrica es una subespecialidad de la ortopedia y de la traumatología que se encarga del estudio de los padecimientos musculoesqueléticos que afectan a la población pediátrica, la cual comprende al grupo de edad que va desde el nacimiento hasta los 18 años. El ortopedista pediatra es el subespecialista entrenado para la atención de la población pediátrica, y cuenta con herramientas clínicas y técnicas quirúrgicas para resolver los padecimientos que atañen a este grupo de edad.

En las distintas etapas del desarrollo los niños difieren de un adulto por el hecho de que tienen cambios con el crecimiento, así como estructuras anatómicas especializadas de crecimiento (fisis o cartílago de crecimiento) y un sistema metabólico con mayor actividad, lo cual da como resultado diferencias en la marcha y alineación del esqueleto y la presencia de ciertas enfermedades que pueden originarse desde el nacimiento, o en la etapa del crecimiento y desarrollo. Debido a esto, es de suma importancia atender oportunamente a un niño con algún problema ortopédico o traumático del esqueleto apendicular y elegir la experiencia y conocimientos de un ortopedista pediatra.

Desde el nacimiento, el esqueleto de un niño cuenta con una gran cantidad de huesos inmaduros que, con el crecimiento en talla y volumen estimulado por las distintas cargas y movimientos a los que está expuesto, se empieza a osificar. Es importante destacar que, debido a estas características, los huesos de los niños tienen una mayor elasticidad y capacidad de absorción de energía, por lo cual pueden estar sujetos a deformidades plásticas, fracturas incompletas y lesión del cartílago de crecimiento, que es la zona de mayor vulnerabilidad en cuanto a lesiones que implican mecanismos compresivos y de cizallamiento.

Debido a estas características, el tratamiento clínico y radiográfico que el ortopedista pediatra lleva a cabo es diferente porque requiere de proyecciones radiográficas especiales. Al interpretarlas es necesario el vasto conocimiento de los momentos de osificación de cada estructura de los huesos, de las variantes anatómicas que se pueden presentar con el crecimiento, de los distintos patrones de lesiones específicas en niños y adolescentes y de la capacidad de curación y remodelación de los huesos. Sólo el especialista podrá enfocar adecuadamente el tratamiento y establecer un pronóstico preciso.

Es también importante destacar los cambios normales que tiene un niño en los distintos momentos del crecimiento y desarrollo, sobre todo en lo referente al perfil angular y rotacional. Esto permite diferenciar de manera precisa las características fisiológicas (normales) de las patológicas (anormales). En la medida en que los niños crecen y los huesos ganan peso, estimulados por estas variaciones cambian hasta alcanzar la forma y longitud final. Es importante que el especialista, preferentemente un ortopedista pediatra conozca estas variaciones en las distintas etapas, picos de crecimiento y momentos en los cuales se alcanza la madurez esquelética y con ello la “normalidad” de una persona adulta. La importancia de lo anterior radica en que con frecuencia hay errores en el diagnóstico, ya que se pasan por alto estas diferencias. Es frecuente encontrar en la consulta un uso indiscriminado de plantillas, férulas y aparatos ortopédicos con el objetivo de corregir situaciones normales que son vistas como “anormales” en un paciente en crecimiento.

Adicionalmente vale la pena destacar la enorme importancia del diagnóstico temprano y del tratamiento de la las alteraciones congénitas y del desarrollo, así como de las manifestaciones ortopédicas de distintos síndromes. Para curar estas patologías es indispensable reducir el tiempo de diagnóstico a fin de poder comenzar cuanto antes con el tratamiento oportuno. Gran parte de las alteraciones musculoesqueléticas pueden corregirse a etapas tempranas con tratamientos sencillos como aparatos ortésicos. Algunos otros requieren de intervenciones tempranas para reconstruir una articulación o una estructura anatómica y de esta manera permitir un adecuado crecimiento de la extremidad o articulación afectada.

Probablemente de todas las alteraciones traumáticas y ortopédicas, éstas últimas —las que necesitan intervenciones tempranas— son las que requieren de un mayor nivel de conocimiento y habilidad tanto clínica como quirúrgica en el ortopedista. Evaluar adecuadamente a estos pacientes garantiza un tratamiento oportuno y la posibilidad de establecer un pronóstico preciso en relación a la severidad de la lesión. Y en este mismo sentido, será factible establecer expectativas realistas en cuanto a los alcances que tienen los tratamientos.

En conclusión es importante destacar que “los niños no son adultos pequeños”: tienen diferencias en sus estructuras anatómicas y características biomecánicas particulares que están en constante cambio en la medida en que van creciendo. El papel del ortopedista especializado en niños y jóvenes es realizar una adecuada valoración de los pacientes pediátricos, en sus distintos momentos del crecimiento, y lograr diferenciar entre cambios fisiológicos y patológicos, así como identificar factores que puedan poner en riesgo la integridad funcional y anatómica del sistema musculoesqulético.

Detectar y tratar de forma adecuada y oportuna lesiones y padecimientos ortopédicos —ya sean adquiridos o congénitos— permitirá garantizar un adecuado crecimiento y desarrollo psicosocial. A la vez será posible la adquisición de capacidades funcionales óptimas para su desenvolvimiento en la etapa adulta.  Debido a las razones aquí expuestas es de suma importancia que ante la presencia de alteraciones musculoesqueléticas en un niño o adolescente es fundamental acudir cuanto antes a una consulta con un ortopedista pediatra especializado. Te invitamos a conocer en esta misma página al doctor Alejandro Dabaghi Richerand, quien a lo largo de varios años ha reunido las herramientas, los conocimientos y las habilidades para diagnosticar y tratar estos padecimientos de forma eficiente y segura. ¡Te esperamos en Orthodaba!