Osteocondritis disecante: una causa de dolor de rodilla más común de lo que crees

¡Bienvenido al blog de Orthodaba! Te damos la más cordial bienvenida a nombre del doctor Alejandro Dabaghi Richerand, especialista en traumatología y ortopedia pediátrica. Hoy hablaremos de la osteocondritis disecante (OCD) de rodilla: un trastorno del cartílago y hueso subcondral en el que hay un reblandecimiento o desprendimiento del cartílago articular. Es relativamente frecuente en los niños y adolescentes y causa dolor y limitación funcional. Aprendamos a través de estas preguntas y sus respuestas.

¿Cuál es la causa de este problema?

Mucho se ha investigado acerca de la causa de este padecimiento; sin embargo, no hay evidencia que pueda determinar con certeza su causa. Dentro de la ortopedia pediátrica hay tres teorías que son las más aceptadas por los especialistas en ortopedia pediátrica.

  1. Mecánica: esta teoría se fundamenta en estudios de biomecánica en los que múltiples cargas en el cartílago de la rodilla han recreado este tipo de lesiones. Se ha determinado la presencia de algunos factores de riesgo que predisponen: incremento en la altura de la espina tibial, actividades con altas demandas de movimientos rotatorios (futbol, basquetbol) y golpes directos sobre la rodilla.
  2. Hereditaria: algunos reportes han demostrado que hay una predisposición genética para el desarrollo de este problema, y se ha encontrado que hasta 30% de los casos pueden ser bilaterales dando mayor fuerza a esta teoría.
  3. Isquémica: se han estudiado las lesiones osteocondrales, encontrando que se relacionan con eventos trombóticos. Sin embargo, esta teoría es la que tiene menor sustento, ya que se ha demostrado en algunos estudios que las áreas de lesión tienen un alto aporte sanguíneo.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que sugieren la presencia de este problema?

El síntoma presentado más frecuentemente es el dolor de rodilla, particularmente en el área perirotuliana, mismo que se incrementa con actividades deportivas. En ocasiones, cuando el fragmento osteocondral se ha desprendido se puede percibir crepitación y chasquido con los movimientos de la rodilla, y de forma ocasional, puede haber bloqueo de los movimientos de flexión-extensión.

¿Qué estudios radiográficos se deben de realizar ante la sospecha de esta lesión?

El estudio inicial que se debe de realizar en el paciente con dolor de rodilla es la radiografía AP y la lateral de rodilla, en la cual se puede observar un cambio en la densidad ósea en forma de media luna. El sitio más frecuente para la aparición de esta lesión es la parte lateral del cóndilo femoral medial. Adicionalmente, a las proyecciones típicas se les puede sumar una proyección de la escotadura, donde se pueden visualizar mejor las lesiones en esta localización.

Sin embargo, en los niños, particularmente los menores de 6 años, la osificación el fémur distal es irregular, por lo cual muchas veces las radiografías se muestran sin alteraciones. Debido a esto y a que la resonancia magnética es un estudio que da un mejor detalle del cartílago, es un estudio que se considera fundamental para el diagnóstico y para determinar la extensión y estabilidad del fragmento afectado, lo cual es de suma importancia para establecer el tratamiento a seguir.

Existen otras modalidades de imagen, como la medicina nuclear y la ultrasonografía. No obstante, éstas se reservan para casos en los que no se cuenta con resonancia magnética, que como ya se ha mencionado tiene una mayor especificidad y sensibilidad para el diagnóstico.

¿Cuáles son los tratamientos y de qué depende su elección?

El tratamiento de estas lesiones osteocondrales debe de ser determinado por un especialista en ortopedia pediátrica como el doctor Alejandro Dabaghi Richerand y depende en gran parte de la edad del paciente, así como del tamaño de la lesión. Los factores de pronóstico que se toman en cuenta para la cura son: cartílago de crecimiento abierto al diagnóstico, un menor tamaño de la lesión y localización en el cóndilo femoral medial.

  • Tratamiento no quirúrgico: Este tratamiento está indicado para lesiones osteocondrales clasificadas como estables. Particularmente en pacientes con el cartílago de crecimiento abierto, la cicatrización ocurre aproximadamente 6 meses después de la lesión hasta en un 60% de los casos. El tratamiento conservador se basa en disminuir la carga del cartílago articular, y limitar la actividad física. Se recomienda durante un periodo de 4-6 semanas, con el cual habitualmente hay resolución de la sintomatología. Luego de ese periodo se pueden realizar actividades de la vida diaria (caminar, subir/bajar escaleras), hasta que haya evidencia de una cicatrización o se complete un lapso de 6 meses, momento en el cual se pueden reiniciar las actividades físicas de forma gradual.
  • Tratamiento quirúrgico: El tratamiento quirúrgico está indicado para lesiones inestables. El estándar de tratamiento es una exploración artroscópica en la cual se localiza la lesión y se clasifica de acuerdo a su estabilidad y área de desprendimiento en 5 grados; de acuerdo al grado se pueden realizar distintos tratamientos que se describen a continuación. En los grados I-III se pueden aplicar procedimientos para estimular el hueso subcondral por medio de la realización de pequeños túneles en el mismo, y en caso de haber desprendimientos parciales, será necesario hacer una fijación insitu del fragmento. En los grados IV-V, donde los fragmentos de cartílago están completamente desprendidos se prefiere realizar resección del cuerpo libre y microfracturas, de modo que se estimule la formación de tejido fibrocartilaginoso en las zonas lesionadas. También se pueden realizar injertos osteocondrales para sustituir el segmento afectado; actualmente se obtienen mejores resultados con esta técnica.

En conclusión, es importante destacar que si bien esta patología no es tan frecuente, debe ser tomada en cuenta como una posibilidad cada vez que niños y adolescentes se presenten con el ortopedista pediatra por dolor de rodilla. Es muy importante acudir a una clínica con las instalaciones adecuadas para realizar el diagnóstico como Orthodaba.

Recuerda que la adecuada evaluación clínica permitirá diagnosticar oportunamente este padecimiento. Es importante que el médico conozca los factores biológicos y pronósticos sobre la cicatrización del sistema musculoesquéltico pediátrico para poder orientar adecuadamente el tratamiento.  De ahí la importancia de acudir con un especialista en ortopedia pediátrica como el doctor Alejandro Dabaghi Richerand. ¡Te esperamos en Orthodaba!

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