Toma de decisión en el tratamiento de lesiones de Ligamento Cruzado Anterior

El ligamento cruzado anterior (LCA) es una estructura encontrada dentro de la articulación de la rodilla la cual se encarga de estabilizar en sentido anterior la tibia y provee gran parte de la estabilidad posterolateral de la rodilla.

Habitualmente este ligamento se lesiona en personas que practican deportes o actividades que implican cambios bruscos de dirección y extensión de la rodilla como: soccer, football americano, hockey, atletismo, gimnasia, lucha, rugby, etc. También frecuentemente esta asociada esta lesión con traumatismos de alta energía a la rodilla.a8c763_6be42829444c424085695e8e6954fa6b

Esta bien estudiado que el ligamento cruzado anterior no tiene capacidad de reparación por si misma debido a sus características vasculares y naturaleza intraarticular; una vez que este se rompe y vuelve insuficiente no hay regeneración de sus características nativas.

En la toma de decisión del tratamiento del una ruptura de ligamento cruzado anterior debe de tomarse en cuenta como una premisa principal el nivel de actividad física de la persona, ya que se ha visto que sin una reconstruccion de LCA unicamente el 20% de los pacientes pueden lograr regresar a su nivel de actividad previo, sin presentar datos de inestabilidad.

En personas activas, incluso con una adecuada rehabilitación y sin la presencia de síntomas de inestabilidad se ha observado un incremento en la incidencia de lesiones meniscales en rodillas con insuficiencia crónica de LCA, lo cual se traduce en un riesgo aumentado de degeneración temprana de la articulación.

a8c763_bdfbbfaf94de4a62b35559ee497ffb73La recomendación de tratamiento quirúrgico debe de basarse en el nivel de actividad física de la persona, independientemente de sus edad. En mi practica recomiendo reconstrución de LCA en todas las personas con un nivel de actividad física moderado, especialmente aquellas que buscan resgresar a un nivel de participación deportiva previo a sus lesión, y en personas jóvenes por un riesgo aumentado de desarrollo de artrosis temprana por una inestabilidad rotacional crónica.

El tratamiento no quirúrgico esta reservado para personas sedentarias o con un nivel de actividad física mínimo con una respuesta favorable a la rehabilitación, sin presencia de síntomas de inestabilidad. En importante reiterar que el riesgo de desarrollo de artrosis de rodilla es mayor en este grupo que aquellos a los que se les realiza una reconstrucción de LCA.

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