traumatología dfEl tipo de padecimientos que atiende un especialista en traumatología df son las lesiones que se producen en el sistema locomotor. Primero que nada, hay que tener claro que el sistema locomotor es precisamente el que se encarga de que podamos movernos correctamente. Está conformado por huesos, ligamentos, articulaciones, músculos y tendones, es ese complejo armazón de huesos y tejidos que le dan forma a nuestro cuerpo, y nos ayuda a llevar a cabo cualquier acción de nuestra vida diaria, desde lavarnos los dientes todas las mañanas hasta practicar nuestro deporte favorito. La traumatología df es la rama de la medicina encargada de la salud de este sistema, tanto de las lesiones sufridas a causa de un golpe u otro accidente, como de las enfermedades que puedan llegar a afectarlo.

Ya aclarado ese punto, pasemos a especificar con qué tipo de lesiones y enfermedades lidia esta rama de la medicina. Unas de las causas más comunes para acudir a este doctor son las fracturas y luxaciones óseas, ésas a las que absolutamente todos estamos expuestos, pues basta una caída accidental, o un desafortunado agujero en el pavimento, para hacernos dar un mal paso que nos lleve de emergencia al consultorio del doctor. Por otro lado se encuentran las lesiones de ligamentos, tendones y músculos, a las que están expuestas particularmente las personas que practican algún deporte. Los especialistas jamás se cansarán de recordarnos la importancia de calentar bien antes de cualquier actividad física, así como de nunca realizar ejercicios para los que aún no estemos preparados, ni extralimitar las capacidades de nuestro cuerpo, de lo contrario, nos arriesgamos gratuitamente a terminar yendo con el traumatólogo.

El origen del área de acción de la traumatología df empezó en la antigua Grecia con el famoso médico Hipócrates, quien ya usaba férulas para inmovilizar huesos fracturados. Luego, en el siglo X, los persas introdujeron el uso del yeso con el mismo fin. En ambos casos, las fracturas tratadas eran de grados menores. Las fracturas más graves, las expuestas, llevaban invariablemente a la amputación del miembro herido por falta de una técnica adecuada para sanarla. Fue hasta en el siglo XVI cuando Ambrosio Paré, cirujano francés y padre de la cirugía moderna, logró tratar las fracturas expuestas sin llegar al extremo de la amputación.

En los siglos XIX y XX el trabajo del especialista en traumatología df se vio beneficiado por los grandes avances tecnológicos de la época. El descubrimiento de la anestesia permitió tratar fracturas expuestas con mayor precisión. En 1895 se realizó la primera radiografía con rayos X, lo cual revolucionó completamente la manera de estudiar y diagnosticar las enfermedades y lesiones de los huesos. Además se desarrolló la antisepsia, disminuyendo el riesgo de infección de los pacientes durante las operaciones y tratamientos. Durante las guerras mundiales, debido al gran número de heridos en batalla, la traumatología df tuvo un desarrollo acelerado, pues necesitaron innovar en la manera de tratar las heridas, y esto dio lugar entre otras cosas al uso de clavos para tratar las fracturas. El último gran avance ocurrió en los años sesenta, cuando el médico inglés Sir John Charnley logró llevar a cabo una sustitución de cadera, reemplazando el hueso inservible por pedazos de metal y plástico. Para este mismo fin, hoy en día se usan piezas de aleaciones con resultados excelentes que le devuelven al paciente su completa movilidad en un corto periodo de tiempo.

Como se ha mencionado anteriormente, la traumatología df ha existido desde tiempos remotos, en un inicio como una forma primitiva de curación de lesiones, y su evolución a través de los años, como todo en la ciencia, no ha sido la excepción. Actualmente el tratamiento de las lesiones traumáticas tienen por objetivo restituir la función de la zona afectada y disminuir el tiempo de curación permitiendo una reincorporación a las actividades de la vida diaria y recreativas.

Debido a estas razones la traumatología se ha centrado en métodos más invasivos que permitan una movilización temprana a la vez que se garantice una adecuada curación. Este objetivo se ha logrado por la aplicación de métodos de fijación interna, es decir, la colocación de implantes que sujeten el hueso y provean estabilidad a las fracturas para su adecuada curación. Si bien no todas las lesiones son candidatas a este tipo de tratamientos, en muchos casos los métodos tradicionales de inmovilización prolongada traen consigo secuelas del tratamiento como osteopenia por desuso y rigidez articular.

Aunado a la tendencia de estas técnicas que son más complejas e invasivas también se ha buscado el desarrollo de estrategias que tengan una menor lesión a los tejidos blandos, y con ello una pronta recuperación. Esto  se ha logrado a través de técnicas mínimamente invasivas y el desarrollo de implantes con mayor resistencia y un menor perfil, a la vez que se preserva y optimiza el potencial biológico de curación del cuerpo.

Como se ha mencionado anteriormente la traumatología df ha evolucionado de forma importante a través de los años, y continúa cambiando a través de un mejor entendimiento del comportamiento biológico y biomecánico de aparato musculoesquelético lesionado. Por estos motivos, es importante contar con un especialista que esté al día en los avances tecnológicos y nuevas formas de tratar al paciente traumatizado, ya que de este modo se ofrecerán mejores alternativas para una pronta curación, su reincorporación de forma óptima y al máximo de sus capacidades a la vida laboral y recreativa.