Traumatología infantil: ¿Cómo proporcionar primeros auxilios en una fractura infantil?

Conocer acerca de primeros auxilios es muy importante, especialmente cuando no contamos con un especialista en traumatología infantil o en cualquier otra rama de la medicina a la mano; especialmente cuando se trata de fracturas, es de suma importancia saber qué hacer, cómo actuar y cómo no actuar para evitar ocasionar un daño aún mayor. En esta publicación de blog, que esperamos les sea de suma utilidad, el equipo de redacción del Dr. Alejandro Dabadhi Richerand les dará información de importancia vital para que puedan reaccionar con prudencia en caso de que alguno de sus hijos o parientes menores llega a sufrir una fractura de hueso.

Un hueso roto, o fractura en los niños es una lesión importante y traumática que requiere atención médica urgente. Sin embargo, no siempre es posible obtener primeros auxilios oportunos de profesionales de la salud, capacitados en esta área.
Por ende, es importante saber cómo proporcionar dichos auxilios para los huesos rotos con el fin de ayudarles a los más pequeños cuando se encuentren en situaciones de emergencia. Veamos paso a paso como brindar ayuda a los niños en caso de fracturas.

  • Evaluar el área lesionada En una situación de emergencia y sin médicos capacitados, deben evaluar rápidamente la gravedad de la lesión. El trauma de una caída o un accidente, junto con un dolor severo no es signo de una fractura ósea, pero generalmente es un indicador que no debe desatenderse. Las fracturas que involucran la cabeza, la columna vertebral o la pelvis son difíciles de detectar sin una radiografía, pero si sospechan que ocurrió una rotura en una de estas áreas, no deben intentar mover al niño afectado.

    Los huesos en los brazos, las piernas, los dedos de las manos y de los pies generalmente se ven torcidos, deformes o fuera de lugar cuando se rompen. Un hueso severamente roto podría incluso asomarse a través de la piel (fractura abierta) e involucrar una hemorragia profusa. Otros síntomas comunes de los huesos rotos incluyen: uso limitado de la zona lesionada (movilidad reducida o incapacidad de poner peso sobre ella), hinchazón y hematomas locales inmediatos, entumecimiento u hormigueo abajo del corte, dificultad para respirar, y náuseas. Tengan mucho cuidado al evaluar la lesión para no causar más daño del ocasionado, ya que mover a un niño con una lesión en la columna vertebral, el cuello, la pelvis o el cráneo resulta bastante arriesgado sin entrenamiento médico, y por ende debe evitarse.

  • Llamen al número de emergencia si la lesión es de gravedad. Una vez que hayan establecido que la lesión es de gravedad y sospechen la presencia de un hueso roto, llamen al número de emergencias o busquen ayuda médica profesional cercana lo más rápido que puedan. Proporcionar primeros auxilios rudimentarios y cuidados inmediatos a los niños es ciertamente útil, pero no sustituye la atención médica de especialistas en traumatología infantil. Si están cerca de un hospital o clínica de emergencia y se encuentran seguros de que la lesión no pone en peligro la vida del menor, condúzcanlo a tales instalaciones.

    Por otra parte, si piensan que la fractura no es potencialmente mortal, resistan el impulso de conducir largas distancias hasta el hospital, pues es posible que no puedan operar su vehículo adecuadamente o que el niño pierda el conocimiento por el dolor y se complique la situación. Si la lesión parece grave, manténganse en línea con el personal de atención del número de emergencia, en caso de que las condiciones empeoren, para obtener instrucciones útiles, así como apoyo emocional. Llamen a los servicios de emergencia si notan lo siguiente: si el niño no responde, no respira o no se mueve, si hay un sangrado abundante, si la presión o el movimiento suave causa dolor, si la extremidad o articulación parece deformada, si el hueso ha perforado la piel, si la extremidad del brazo o de la pierna lesionada, como un dedo del pie, está entumecida o azulada en la punta o si sospechan que se ha roto un hueso en el cuello, la cabeza o la espalda.

  • Proporcionen RCP si es necesario. Si el niño afectado no respira y no pueden sentir el pulso en sus muñecas o en su cuello, comiencen a administrar la reanimación cardiopulmonar (si es que saben realizarla) antes de que llegue la ambulancia. La RCP consiste básicamente en despejar las vías respiratorias, soplar aire en la boca hacia los pulmones e intentar reanimar al corazón presionando rítmicamente el pecho.

    La falta de oxígeno durante más de cinco o siete minutos puede causar, al menos, cierto grado de daño cerebral, por lo que el tiempo en estos casos es crucial. Si no están entrenados en RCP, proporcionen esta reanimación con sus manos, es decir, realicen compresiones de pecho ininterrumpidas a una velocidad de aproximadamente 100 por minuto hasta que lleguen los paramédicos. Por otra parte, si están bien entrenados en RCP, comiencen con compresiones torácicas de inmediato (alrededor de 20-30); posteriormente revisen las vías respiratorias en busca de obstrucción y comiencen a hacer respiraciones de rescate después de inclinar la cabeza hacia atrás con un ligero ángulo. Para una lesión en la columna vertebral, el cuello o el cráneo, no usen el método de inclinación de la cabeza y mentón. Usen en su lugar el método de empuje mandibular de la apertura de las vías respiratorias, pero solo si han recibido capacitación sobre cómo hacerlo. El método de empuje mandibular implica arrodillarse detrás del niño y colocar una mano a cada lado de su cara, así como los dedos medio e índice debajo y detrás de la mandíbula. Empujen cada lado de la mandíbula hacia adelante hasta que esta sobresalga.

Con lo dicho tendrán una breve guía de primeros auxilios que, sin duda, les será de suma utilidad en caso de que algún niño, ya sea su hijo, sobrino, amigo, conocido, etcétera, llega a sufrir una fractura tanto de menor como de mayor gravedad.

Esperamos esta publicación les haya sido de utilidad, no olviden contactarnos si necesitan el respaldo de un experto en  traumatología infantil como el Dr. Alejandro Dabaghi Richerand. Años de experiencia le respaldan a él y a su equipo de trabajo. Soliciten su cita de valoración en nuestras líneas telefónicas.

Mensajes Recientes

Deja un comentario