Uso de corsé en el tratamiento de escoliosis

La escoliosis es un padecimiento que afecta a la columna vertebral ocasionando su desviación lateral, es decir una deformación que puede ocasionar diferentes complicaciones si no se recibe un tratamiento. En la mayoría de los casos esta deformación se presenta en la fase de crecimiento en niños y adolescentes, aunque los médicos usualmente atribuyen sus formas más comunes a factores hereditarios, los tipos menos frecuentes del padecimiento pueden ser generados por problemas en la formación de los huesos, afecciones neuromusculares, infecciones o lesiones en la columna, y es precisamente en estos casos que requieren atención médica oportuna, para reducir riesgos de mayores complicaciones.

En la mayoría de los pacientes con escoliosis la desviación de la columna es leve y no evoluciona con el paso del tiempo, pero en algunos casos la desviación empeora, en medida en que los niños o adolescentes crecen, y puede convertirse en incapacitante por su gravedad.

Los casos más severos de este padecimiento es que al reducir el espacio disponible en el pecho, pueden ocasionar dificultades para que los pulmones funcionen correctamente, además de problemas en el bombeo de sangre. De igual manera el dolor crónico es una de las complicaciones de quienes tienen este trastorno en la columna, y puede acompañarse de dolor moral debido a los cambios notorios en la apariencia corporal, como costillas prominentes, hombros disparejos, caderas desalineadas y rotación del tronco hacia el costado.

Para decidir qué tratamiento puede ofrecer los mejores resultados, y reducir los riesgos de complicaciones, los médicos parten de una serie de exámenes y pruebas que les permitan determinar el grado de desviación presenta el paciente. Los tratamientos pueden ser conservadores, o en su defecto cuando la desviación es muy grave y ocasiona múltiples problemas, se puede recurrir a una cirugía.

Como ya mencionamos, debido a que en la mayoría de los casos las escoliosis no progresa con el paso del tiempo, los especialistas pueden indicar únicamente ejercicios físicos, ya que el fortalecimiento de los músculos del abdomen y la espalda los pacientes, logren mantener una buena postura, y se reduzcan los riesgos de que empeore. Sin embargo, en algunas situaciones es posible que se indique el uso de un corsé.

Los corsés son elementos empleados en ortopedia con diferentes fines, en el caso del tratamiento de la escoliosis, se indica su uso a pacientes en los que se identifica que  la curvatura puede aumentar mucho durante su crecimiento. El uso de un corsé es considerado como una medida preventiva para evitar la necesidad de una cirugía para corregir el problema, pues ayuda a mantener la curva de la columna para que no se agrave su desviación mientras crece.

Como acabamos de mencionar, el médico determina la gravedad de la desviación y para ello mide el grado de curvatura. Los corsés se indican como tratamiento cuando la curvatura es moderada, es decir, si su ángulo de desviación se encuentra entre los 25 y los 40 grados, también si la curvatura es progresiva y en un lapso de tiempo ha aumentado por más de 5 grados, finalmente si se trata a pacientes en fase de crecimiento.

Además de estos factores los médicos pueden tener en cuenta otros para decidir si el uso de corsé es pertinente, por ejemplo, la existencia de condiciones médicas adicionales o historial familiar de este padecimiento.

A pesar de que los corsés ortopédicos son indicados por especialistas, para el tratamiento de este y otros tipos de padecimientos de la columna vertebral, aún es bastante común que las personas piensen que no son efectivos. Existen numerosas investigaciones que demuestran que el uso de soporte en la espalda, puede prevenir que el padecimiento se agrave durante la fase de crecimiento, y es precisamente por esta razón, que son más recomendados en pacientes infantiles que en adultos, evitando la necesidad de una intervención quirúrgica.

Ahora bien, es necesario tener en cuenta que existe la probabilidad de que a pesar de haber utilizado un corsé durante el crecimiento, y la curvatura de la columna no se haya agravado, al momento de dejar de utilizar el corsé la desviación regrese a su magnitud original, aunque en muchos casos después del tratamiento con corsé, la curva es menor.

De igual manera existen situaciones, en las que la curvatura a pesar de que se use el corsé, continúa empeorando. Es por esto que se recomienda acudir a todas las citas médicas de seguimiento del padecimiento, para que el especialista valore la evolución del tratamiento y en caso de ser necesario, indique otras opciones que resulten más eficaces.

En lo referente al tipo de corsés que se utilizan, es importante mencionar que sus características, son determinadas por el especialista a partir de las necesidades individuales de cada paciente, según la ubicación de la curvatura, la flexibilidad de la espalda, el número de curvaturas que se presentan, la posición, la rotación de las vértebras de la columna y  si se presentan otras condiciones médicas.

Otros factores que se toman en consideración para la elección del corsé más adecuado, son el tipo de actividades que el paciente realiza y su estilo de vida, esto para permitirle movilidad y comodidad.

Existen diferentes tipos de corsés, y la característica principal que los diferencia es si son rígidos o dinámicos. Los rígidos cubren la parte frontal del torso y la trasera, llegando desde la parte baja de las axilas, hasta la pelvis. Para el ajuste de estos corsés se utilizan cintas de velcro y son fáciles de remover, ya sea para hacer ciertas actividades físicas o por higiene.

El diseño de los corsés rígidos puede ser simétrico o asimétricos, con curvaturas para adaptarse a las necesidades de cada tipo de desviación. Por otra parte los corsés dinámicos, emplean además de velcro, cintas elásticas, pinzas metálicas o plásticas para ajustarse al cuerpo de mejor manera, sus diseños también pueden variar para adaptarse a los requerimientos de soporte, según el tipo de curvatura que se presente.

Estos son solo algunos de los aspectos básicos del uso de corsé, como parte del tratamiento de escoliosis. En futuras publicaciones en este blog hablaremos de otras particularidades, como el tiempo que se indica usarlo, cómo se emplea, qué ocurre si no se utiliza y del tipo de cuidados que se les deben dar para conservarlos en buenas condiciones.

Les recordamos que el diagnóstico de un especialista es esencial para comenzar con un tratamiento y para ello ponemos a sus órdenes los servicios del equipo de médicos de Orthodaba, con amplia experiencia en la atención de padecimientos de columna. Para agendar una cita o solicitar mayor información sobre nuestros servicios, los invitamos a contactarnos, con gusto los atenderemos.

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